
TOROS
Magnífica camada de becerristas JOSÉ MARÍA, SEBASTIÁN, JULIÁN Y MANOLO

18 de junio de 2012
POR MIGUEL ÁNGEL GARCÍA
LA becerrada en Los Ibelles ha resultado bastante interesante y dejado a todos con un muy buen sabor dado su contenido. El ganado y las circunstancias climatológicas han sido los condimentos exactos para poder apreciar mucho mejor a los toreros, en el sentido de que hubo becerros buenos y complicados, amén de que el festejo terminó con lluvia y han sido estos elementos los que hicieron del examen de los torerillos todo un reto mayor, que a decir verdad sortearon cabalmente y hasta de sobra.
Los cuatro chamacos anunciados causaron mucha emoción y sensación, dejaron patentadas sus ganas, cada uno hizo lo correcto de acuerdo a su rodaje y lo más bonito es que vimos cuatro estilos diferentes, muy de cada torerillo, pues le imprimieron su sello que ya viene con cada uno de ellos desde su nacimiento (taurino). Ellos son José María Mendoza, Sebastián Ibelles, Julián Castro y Manolo Martínez, una camadita que no hay que perder de vista ya que de seguir por la misma tesitura augura a cuatro toreros para el gusto de la afición. Por mientras ahí ya están cuatro para las próximas becerradas en Arroyo y estaría genial que repitieran en Los Ibelles.
CORRE PARA NOVILLERO
Abrió plaza José María, que a leguas se nota que tiene un buen maestro, su estancia en el ruedo parece su hábitat natural, ya que se le ve con soltura y sitio. José enfrentó un becerro extremadamente débil, que rodaba sin cesar; lo entendió desde un principio y llevó a media altura. Antes, con la capa lanceó con pinturería. Extrajo muletazos de mucho mérito por ambos lados, lo que tenía adentro su socio, llevándolo con pincitas y dándole su tiempo. Dejó casi una entera que bastó y salió al tercio. Excelente faena, de mucha cabeza.
¡QUÉ GENIALIDAD!
Sebastián Ibelles pechó con el mejor astado, de muy buen recorrido, trasmisión y calidad, que fue aplaudido en el arrastre. El chamaco se dio a torear con un gusto, un garbo y una hondura que, ¡qué bárbaro!, ¡qué genialidad! Primero lanceó a la verónica, barbilla en pecho y bien plantado; luego por gaoneras muy bien ceñido. Ansioso ya estaba por tomar la muleta, pues se había dado cuenta del buen animal. Y allá fue, a correr la mano de aquí hasta allá, con hondura, torería, con solera de la buena. Una y otra vez Sebastián repetía la dosis, quebrando la cintura y acompañando el pase de maravilla, combinando los desdenes y resolviendo con inventiva. El becerro, un tanto rajado, fue sometido por el chamaco, pues apenas veía que le huía lo recogía muy bien con la pañosa. Dejó una certera estocada, previos pinchazos; oreja a su estupenda labor. Ya habrá tiempo para aprender a estoquear mejor.
TIENE LOS ARRESTOS
Julián Castro enfrentó al malo del encierro, un becerro que no paró de dar vueltas y que tenía un sentido descomunal. Cabe destacar la pronta y solvente intervención de José María Mendoza, quien le quitó de encima varias veces el becerro a Julián. El becerro se colaba muy feo, iba al cuerpo y hay que ensalzar los arrestos de Julián para irle a intentar torear, no se amilanó en lo absoluto ante el becerro más hecho, soportó los arreones en el pecho y siempre le plantó la cara a su adversario pese a que fue arropado. Fue un astado imposible y Julián apenas pudo extraer un par de muletazos.
ATESORA UNA VIRTUD: EL TEMPLE
Cerró plaza Manolo Martínez, quien enfrentó un becerro débil como el primero del encierro y además rajado. El debutante pasó con 10 el examen, pues para ser su primera vez ante publico se desenvolvió de maravilla y tiene el tesoro que se llama temple
TOROS
Un homenaje al legado de Rafa Guillén PRESENTARON LIBRO DE EL TAQUITO

16 de junio de 2012
POR MIGUEL ÁNGEL GARCÍA
AYER por la mañana, en uno de los restaurantes más tradicionales de México, El Taquito, se llevó a cabo la presentación del libro, "El Taquito, una Historia que Contar", escrito por Rafael Guillén Hernández. Sus páginas narran la historia de este maravilloso lugar, de lo tradicional y representativo que ha sido para México y para las muchas personalidades que en él han desfilado, convirtiéndolo en un punto de referencia, donde políticos, intelectuales, deportistas y la vida social de México y el mundo se han dado cita durante los 99 años que ha permanecido abierto. El Taquito enlaza el México de antes con el de hoy y mantiene intactas sus recetas de la basta gastronomía mexicana; sus añejos muros guardan los recuerdos de este mítico lugar que bien podría calificarse también como restaurante-museo, ya que en sus paredes se puede apreciar una extensa y única colección de fotografías que dan cuenta de grandes personalidades que en su momento hicieron de El Taquito su segunda casa. Personalidades como Maria Félix, Gloria Marín, Dolores del Río y Mario Moreno "Cantinflas". Así como Pedro Infante, José Alfredo Jiménez y el matador Manolo Martínez, son sólo algunos de los cuadros que se pueden apreciar. Y también está registrada la visita de Marilyn Monroe.
El libro cuenta anécdotas e historias relacionadas con lo que en sus muros se aprecia, y sobre todo, es un digno homenaje al gran legado de don Rafa Guillén, fundador de El Taquito, mismo que actualmente es administrado por Marcos Guillén. .
Opinión / Columna
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Notas taurinas
Francisco Lazo
16 de junio de 2012 |
AMIGOS, se dice y se dice bien que el tiempo pasa volando, que el tiempo vuela, y un ejemplo de esto lo tenemos aquí a la mano: hoy se cumplen 44 años que un joven torero de 21 años Manolo Martínez Ancira se encerró con ocho toros en la bonita plaza de Querétaro, Qro, el 16 de junio de 1968, festejo que se transmitió por primera vez en la televisión a colores a todo el mundo el 16 de junio de 1968. El encierro que enfrentó aquel joven torero que ya estaba navegando como figura de los ruedos, procedió de la acreditada ganadería guanajuatense de San Miguel de Miamiahuapam. Manolo pues solo en un cartel de primer orden en su tiempo que no es lejano todavía y quien desde luego mostraba sus muchas cualidades que le convertirían en una de las grandes figuras del toreo nacional y universal. El público que era nutrido abarrotó el majestuoso escenario recién construido de buenos aficionados y también de un grupo que no era tan inclinado al gran diestro regiomontano que tendrían una oportunidad de chillarle si las cosas no le salían bien. Manolo no sólo mató a los seis toros del compromiso sino también a los dos sobreros cortándoles un total de cinco orejas y dos rabos bajo una gritería entusiasta y ensordecedora celebrándole aquel banquete taurino y ahí todo el mundo parecía ya Martinista. En aquella época el primer apoderado y descubridor de Manolo fue el matador de toros en el retiro Pepe Luis Méndez quien duró muy poco en la práctica de la lidia pues se retiró para hacerse cargo de la representación de toreros entre ellos del gran diestro regiomontano. Manolo y Pepe Luis hicieron muy buena mancuerna profesional durante siete años pues éste falleció la madrugada del 18 de junio de 1968 en un accidente automovilístico y su último apoderado de Manolo sería el ganadero Pepe Chafick. En aquel entonces Manolo era muy joven y ya gozaba de fama y hay que recordar que a los 14 años se vistió por primera vez de luces en su natal Monterrey y debutó como novillero en la Plaza La Aurora de esta capital el 20 de junio de 1965 compartiendo cartel con Alberto Cossío, Antonio Guzmán y Gonzalo Vega, con reses del hierro de La Laguna. El 20 de junio de 1965 se presentó en la Monumental Plaza México tumbándole las orejas a un novillo de la ganadería de la Vda. de Franco, festejo en el que alternó con Manolo Rangel y Curro Munguía. El 7 de noviembre de ese año tomó la alternativa en Monterrey de manos de Lorenzo Garza y de testigo Humberto Moro con el toro "Traficante" del afamado hierro de San Miguel de Mimiahuapam, magnífico cartel integrado por tres figuras neoleonesas en el que el joven doctor en tauromaquia le cortó una oreja al de la ceremonia y en el otro sufrió una grave cornada en el muslo izquierdo. Cabe señalar que "El Ave de las Tempestades", Lorenzo Garza regresó a los toros únicamente para otorgarle la alternativa a Manolo. Lorenzo fue un torerazo extraordinario de todos los tiempos y falleció en la Ciudad de México el 20 de septiembre de 1978 estando ya en el retiro. Manolo se fue a España en 1969 causando gran expectación y toreando un total de 48 festejos en los que sumó un número elevado de trofeos. Al año siguiente volvió a la Península, pero ya no fue lo mismo ya que le obstaculizaron su desempeño pues en su confirmación de alternativa en Madrid el 22 de mayo de 1970 se suscitó el problema que desató su regreso a nuestro país al anunciarse un encierro que fue cambiado por el de Baltazar Ibán y así mismo uno de sus alternantes, ya que en principio su padrino sería Paco Camino y en su lugar saldría Santiago Martín "El Viti" y como testigo sostuvieron al novel Sebastián Palomo Linares, por lo que después de torear, Manolo decidió dar por concluido su contrato. Falleció a los 49 años el 16 de agosto de 1996 por un mal hepático.
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